“Las nueva religiones, fingiéndose más sabias, más sensatas y más santas, desalojan a las viejas a fuerza de codazos, de espadas o de alfanjes, Una mezquita intrusa, advenediza, a la entrada del templo de Luxor invadiendo y profanando la antigua maravilla; toscas cruces y mediocres capillas coptas en la mitad de los sobrecogedores templos nubios; la sexofobia cristiana mutila todas la exaltantes desnudeces puntadas por los antiguos sacerdotes; (…)” (Pág. 119-120)
“Quedan pocos obeliscos en su sitio, quiero decir, en el sitio para el que fueron pensados. Uno erguido, a la entrada del gran templo de Luxor, otro a medio hacer en las canteras de Siena.” (Pág. 121)
Héctor Abad Faciolince, Oriente empieza en El Cairo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario