Hoy es un día especial para escribir aquí. Tal vez es especial porque no tiene nada de especial. Cualquiera vería la lluvia y el cielo gris de este momento y solo refunfuñaría. Para mí es tan único que me impulsa a escribir ahora, a poner palabras sin objetivos, a desligar mi alma a través de las yemas de mis dedos.
El mar se torna dominante al igual que el que ví por primera vez en el Parque Tayrona, el lugar que nunca olvidaré... en teoría el mismo mar, el mismo océano que el que ahora veo desde mi ventana (Mar del Norte), tal vez por eso lo siento tan entretejido en mis sensaciones de otras latitudes.
La lluvia suena contra la ventana como lo hace en Bogotá, suena como un palo de agua de los que se consiguen en Expoartesanías, la tarde se vuelve oscura como cubriéndonos con una capa para albergar nuestros sentimientos y proteger nuestras ilusiones, aquellas que tienen raíces en cualquier lugar de la Tierra. El viento crea la música de esta sinfonía nórdica.
Una gran embarcación al fondo se vuelve altisonante con su vestido rojo sobre la marea gris. Todo esto hace especial y único este momento, todo esto hace parte de la vida acá, y de la forma de verla. Ahora, debo volver a la escritura, pero de ensayos... a la escritura de parámetros, a cierta sensación de control que también existe dentro de las ciencias sociales aunque sea diferente a la de las técnicas.
Nota: la playa del Parque Tayrona fue recientemente seleccionada como la segunda playa más hermosa del mundo por el periódico The Guardian (Inglaterra).
http://www.parquesnacionales.gov.co/textboltayronamejoresplayas.swfhttp://travel.guardian.co.uk/gallery/2007/feb/16/top10.beach?picture=329718506http://travel.guardian.co.uk/article/2007/feb/16/beach.top10#more-article