diciembre 19, 2008

Detalles de la Basílica y sus alrededores

Al día siguiente, 11 de diciembre, regresé con más tiempo a la Basílica, y si de noche me había impactado, de día era algo realmente hermoso. Era un lugar para contemplar con todo el tiempo del mundo, aún sin creer que estuviera allí. Además estar sola, le daba una dimensión especial. Creo que mucho de lo que allí ocurrió quedó en mi corazón, en mi piel, en mis sensaciones y recuerdos, en la gente que llevé a mi memoria estando allí: mis hermanas, mis compañeras de colegio, Omaira, mi compañero de mensajes de celular. Bueno, otra pequeña parte quedó en una caja de TNT que envié por correo desde Holanda y hasta ahora no ha llegado (digo esto porque aún guardo la esperanza).


Para lo demás recurramos a lo que quedó grabado de recuerdo en mi cámara. Con ustedes La Basílica y la Cripta, exterior e interior:



La tumba del Papá de Santa Teresita. Había otras tumbas de las hermanas en el lugar.


El viacrucis adornado por el sol invernal de la mañana.








Los detalles del interior de la Cripa son impresionantes. Los mosaicos estilo ruso son espectaculares.



Interior de la Basílica aunque para mí la Cripta la supera en belleza y paz.


Era hora de empezar a despedirse de un lugar no soñado pero siempre guardado en el corazón.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

muy bonito saber que la historia con la que crecimos es real...de todos modos alguna vez lo llegue a dudar...en una de esas crisis de fe. kika

Am dijo...

AH no, eso de la crisis no es nada nuevo... todos pasamos por eso, y hasta creo que es bueno para abrir un poquito los ojos. Pero también es chévere saber que si hay realidad detrás de todo eso y sobre todo, que la energía permanece en esos lugares, o tal vez es una suerte de conexión de la energía que se lleva por la historia escuchada durante años, frente a la energía que ha dejado en el lugar mucha gente que fervientemente cree.