octubre 28, 2007

Marrakesh - مراكش

Esta es la ciudad obligada en Marruecos. Allá nos quedamos una noche, en un hotel cerca a la plaza Jemaa el Fna, en la que en cada metro se pueden encontrar "cualquier cantidad" de atractivos para los turistas: las mujeres que pintan las manos con símbolos, los que ofrecen las serpientes para que uno se tome fotos con ellas, los vendedores de jugo de naranja, músicos y bailarines, y no falta uno que otro " guía turístico que si uno se descuida lo termina llevando a donde uno necesita después de muchas vueltas, obviamente con el respecto cobro por sus servicios.

Una plaza con muchos perfiles diferentes, ya fuera amanecer, medio día, atardecer o en la noche cuando todos se disponían a concluir el ayuno diario del Ramadán. Pero más allá de las fronteras de la plaza, el inmenso zoco con miles de recovecos y productos que se deben negociar, organizado por secciones llenas de artesanos, las mezquitas, puertas, paredes, ventanas... cada detalle que deleitaba nuestras sensaciones de estar en una ciudad declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.

Para tanto colorido (cuando colorido es sinónimo de diversidad, de vida, de cercanía y lejanía) solo hay una opción: imágenes.

No hay comentarios.: