Ya no podía más del desespero y del hecho de lograr avanzar... la calle era mi escondite favorito y esto lo que encontraba en ella... fuente de inspiración para poesía, pintura, fotografía... fuente de valentía para hablar con desconocidos y aves.
Me gusta la mirada nostágica y de piedra de esta Penélope holandesa.
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