De regreso a la estación central una fila de elefantes decorados, a orillas de uno los principales canales de la ciudad, fueron mi compañía estática durante el gris recorrido.
Lo bonito del día fue ver a la mamá de mi querida Taty en un punto nuevo de Amsterdam, cerca de los edificios de IBM. Ver la parte no acanalada de la ciudad, la que está llena de edificios con vítreas fachadas y el mundo holandés de los negocios que no se ve en los mercados de flores después del Dam. Fue una noche muy linda, por ver a esta señora que desde hace añoooooos me daba onces en aquella casa en Modelia, cuando estudiábamos con Taty, después de tomar el colectivo amarillo que pasaba por al frente del colegio. Una soñadora más, valiente, que decidió seguir su camino y vivir una aventura que había imaginado quién sabe por cuánto tiempo. El vínculo con mi amiga del alma que ha estado tan pendiente de mí en la distancia a pesar de mi ingratitud recurrente y sinusoidal. El aliento para seguir, el abrazo maternal. Gracias mujeres por darme esta oportunidad tan linda!.
De regreso a La Haya... 1 a.m. en Seinpost para dormir y seguir el intento del RP.
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