noviembre 09, 2007

Haciéndole caso al hermitaño

Para almorzar frente al mar a las 4 p.m. se necesita adoptar una postura de oración y disfrutar cada bocado con el ritmo de las gaviotas suspendidas en el inclemente viento del Mar del Norte. Puede que en algún momento, por estarlo viendo fíjamente te olvides del hambre y solo te quede sed de imágenes...







1 comentario:

Taller de comunicación dijo...

Hola Mandy Panda...solo para agradecerte, tenía algo por resolver en diseño para estos días y tu descripción del almuerzo frente al mar a las 4 p.m. con gaviotas suspendidas, fue muy inspirador. necesitaba una imagen o una sensación, algo así como sea lo obtuve leyendote y viendo tus fotos, GRACIAS...un abrazo, parece que la marcha de los días van haciendo sus cosquillas o me equivoco?