agosto 30, 2007

Segundo día en Viena

Fue el día elegido para ir al Schloss Schönbrunn y ver una muestra del esplendor con el que vivían en este tipo de palacios y además conocer sobre un árbol genealógico que tuvo amplia influencia en Europa a trávés de matrimonios de los que ya la historia ha hablado... no queda mucho por mi para añadir. Un día hermoso para seguir la maratón en la que en ocasiones se convierten estos viajes.

Luego, la parte moderna de la ciudad (Ciudad UNO), encontrarnos una estatua de Simón Bolívar con los nombres de nuestros países en alemán mientras buscábamos al Danubio y para rematar Riesendrad, como me escribió Angelita "La gran rueda para ver Viena desde el cielo" ... pero faltó añadir.. por 8 euros... entonces decidimos mejor ver el cielo de Viena con los pies en la tierra.







Algo adicionalmente interesante de este viaje fue poner a prueba la normalidad de occidente. Quiero decir, al viajar con 2 nepalies y un butanés, cosas tan comunes para nosotros como que el Danubio Azul se baila en las fiestas de quince, lo que es un vals, la cantidad de imágenes relacionadas con la Biblia que hay en un museo y la importancia de artistas europeos como Klimt requieren un contexto y una explicación adicional que lo obliga a uno a pensar sobre el marco en el que construimos y evaluamos nuestra identidad, el saber y la "cultura".

1 comentario:

Oyerista dijo...

Que interesante ver como cambia la percepción con los ojos de otro al lado, aunque seguimos siendo humanos esas pequeñas diferencias a veces toman forma de abismo o de silencio inutil. La transformación avanza...