mayo 05, 2007

El aire a las 5 y 32

Un poco más temprano que en Bogotá, el cielo empieza a despertar en Den Haag. Decidí abrir la ventana para escuchar el mar mientras escribo. Me habla acompañado de gaviotas. El frío se siente como el de Bogotá a las 6 a.m. Me gusta mucho vivir junto al mar. No sabía que me gustaba tanto. Vine a descubrir mis olas interiores aquí. Una de las ideas que más me atrae del mar es que rodea al mundo, es como un abrazo completo de sal que se lleva lo que no te sirve y te trae lo que es parte de tí... Es hora de tomarse un café guatemalteco pues ya se me acabó el colombiano, que por fortuna no me ha desamparado...

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