Durante mis caminos en cualquier ciudad, pueblo o carretera de lo que he podido conocer del mundo, me acompañan los recuerdos, las personas, las conexiones. Es cierto que en ocasiones uno se siente como la canción de Carlos Vives “Décimas”: “Se parece el mar al cielo, tu corazón a la tierra”. ¡Qué bonito poder conocer diferentes lugares de este planeta!.
Con la música en las esquinas de una ciudad vieja siempre te recordaré. Es como si sin necesidad de ser mi compañero de viaje siempre estuvieras ahí. (Taiira)
Durante el segundo día fuimos al Castillo de Praga y el complejo de edificios de diferentes estilos arquitectónicos que lo rodean: la Catedral de San Vito, la Basílica de San Jorge, la Callejuela de Oro en donde durante un tiempo trabajó Franz Kafka, la Torre de Dalibor y los Jardines del Castillo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario